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Sistemas de climatización y refrigeración antiguos y modernos

Repasemos la historia: sistemas antiguos

Los sistemas de climatización y refrigeración antiguos y modernos, han sido parte de la historia de evolución de la humanidad.
Fueron los egipcios quienes iniciaron este largo trayecto. Esta civilización, se las ingenio para ganarle al clima caluroso que le tocaba enfrentar a diario, y usaron el agua como sistema de refrigeración primitivo en los hogares.
El método consistía en colgar grandes paños o alfombras humedecidas en las ventanas y puertas, para aprovechar el vapor de agua que producía el sol sobre ellas, y disminuir las temperaturas internas y la sequedad.
En el antiguo Egipto, los conocimientos sobre urbanismo y arquitectura, influyeron en la construcción de las casas y demás edificaciones con flujos de aire, gracias a la distribución estratégica de las ventanas, puertas y pasillos.
Los Faraones valiéndose del esfuerzo físico de unos 3 mil esclavos, diariamente desarmaban las enormes paredes de piedra que formaban los bloques internos del palacio, trasladándose hasta el desierto para que se enfriaran durante la noche y fueran colocadas en su lugar al amanecer.

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Otras culturas, otros sistemas de climatización y refrigeración antiguos y modernos

No sólo los egipcios contaban con estos métodos para aplacar el calor, en la India, era común el uso de esteras de hierba húmeda en las puertas y ventanas para refrescar los espacios.
En el Oriente Medio, se instalan unas edificaciones denominadas torres de viento, que recogían el viento que circulaba por encima de los pueblos y lo redirigen a las viviendas.
Las casas o pozos de nieve eran otro sistema de climatización y refrigeración que usaron los romanos.
En las casas de las familias pudientes, era normal tener un pozo de nieve en el patio trasero. Estas casas de hielo, estaban recubiertas de aserrín y contaban con un sistema de desagües que aprovechaba el agua fría y refrescaba el interior.
Los romanos además colocaban los acueductos por dentro de las paredes para mantener la frescura del ambiente.
Como hemos visto, la historia de los sistemas de climatización y refrigeración antiguos y modernos es extensa y está llena de creatividad e ingenio.
Muchas horas hombre de trabajo físico e intelectual, además de recursos económicos y materiales fueron necesarios para contar con los sistemas modernos de refrigeración artificial.

Nuestro aliado: el aire acondicionado

Jerónimo de Ayanz y Beaumont, es el hombre catalogado como el precursor de lo que hoy conocemos como aire acondicionado.
Fue en el siglo XVI cuando este inventor de Navarra; desarrolló una máquina a vapor que extraía de forma mecánica el agua contaminada de las profundidades de las minas a través de unas tuberías.
Estas tuberías a su vez, eran usadas para introducir nieve al interior de la mina y minimizar el calor interno.
Muchos otras técnicas se fueron desarrollando hasta el año 1902, cuando un joven estadounidense llamado Willis Carrier; logró diseñar un sistema mecánico que trasladaba aire a través de tuberías refrigeradas por agua, al interior de la litografía donde trabajaba con el fin de controlar la humedad.
Así fue presentado al mundo, la primera unidad moderna de aire acondicionado, la cual surgió por la necesidad de mejorar los procesos industriales.
Carrier era empleado de una fábrica de impresiones y le preocupaba la constante humedad que complicaba el trabajo, arrugando las páginas u obstaculizando el fijado del color en el papel.
Motivado por esto, trabajó durante todo un año en su invento, logrando controlarla en un 55%, estableciendo así, el fundamento base de los sistemas de climatización y refrigeración modernos.
Pero antes de Carrier, hay muchos otros nombres importantes que antecedieron a los sistemas modernos de refrigeración, como Johann Justus Bartels, Stephen Hales y Martín Friewald, John Gorrie, John Hadley, Michael Faraday y Lord William Thomson Kelvin.
Todos ellos contribuyeron en su época, con inventos como el ventilador y las máquinas frigoríficas, y con estudios científicos sobre la evaporación de líquidos altamente volátiles y las propiedades refrigerantes de los gases.

Fuente de la imagen: Carrier

De la fábrica al hogar

No fue sino hasta el año 1928, que la Carrier Engineering Corporation sacó al mercado el primer aire acondicionado diseñado para viviendas.
La depresión económica que atravesaba EEUU y los altos costos de las grandes y aparatosas unidades de enfriamiento, se convirtieron en variables en contra para la expansión de la comercialización del invento de Carrier.
Pasada la Segunda Guerra Mundial, las condiciones de la economía cambiaron y el aire acondicionado invadió los Estados Unidos y poco a poco el mundo entero.

Dónde estamos y hacia dónde vamos: Aerotermia

No solo se trata de alcanzar un confort climático para vivir, la humanidad necesita mantener una relación beneficiosa y segura con el medio ambiente.
Es por ello que la preocupación por el calentamiento global a causa de las emisiones de CO2 nos tiene hoy en día hablando de aerotermia, considerada como la técnica de climatización sostenible del futuro.
Pero ¿qué es y cómo funciona esta energía renovable? Todo se resume en la tecnología de las bombas de calor aerotérmicas, que facilitan la producción de calefacción y/o refrigeración de una manera eficiente y amigable con el medio ambiente.
Una unidad de aerotermia puede calentar o enfriar espacios internos, gracias al aprovechamiento de la energía térmica existente en el aire exterior.
Así por ejemplo para suministrar un sistema de calefacción o refrigeración a una casa, se necesita un 25 % de energía eléctrica y el resto se obtiene de forma gratuita del exterior.
Esta tecnología renovable, aprovecha los recursos naturales sin explotación y representa un ahorro de hasta 75% en recursos económicos.
Por cada kWh eléctrico que consume la aerotermia, el sistema puede aportar hasta 4 kWh térmicos, por lo que entrega mucho más de lo que consume, a diferencia de los otros tipos de energía.
El mundo avanza hacia sistemas de climatización y refrigeración eficientes que no contaminan el medio ambiente y mejoran la calidad de vida